Experiencia de autofacturación en un local de indumentaria en Portugal.
Desde hace algún tiempo, es frecuente encontrar locales comerciales minoristas con algún grado de automatización. Posiblemente, el caso más relevante sea el de la cadena estadounidense de supermercados Whole Foods, perteneciente a Amazon, a los cuales solo pueden ingresar clientes pre-registrados y donde basta con retirar los productos de la góndola para que se genere automáticamente la factura de venta. En esos locales, el cliente puede salir sin pasar por una línea de cajas.
En menor escala, se debe destacar que están bastante difundidos los puestos de autofacturación, no sólo en supermercados, sino también en comercios que venden ítems de grandes dimensiones, por ejemplo, Ikea.
No obstante, hasta ahora estas soluciones no estaban disponibles en locales de venta de indumentaria. La imagen ilustra una instalación inaugurada a fines de noviembre de 2022.
En menor escala, se debe destacar que están bastante difundidos los puestos de autofacturación, no sólo en supermercados, sino también en comercios que venden ítems de grandes dimensiones, por ejemplo, Ikea.
No obstante, hasta ahora estas soluciones no estaban disponibles en locales de venta de indumentaria. La imagen ilustra una instalación inaugurada a fines de noviembre de 2022.
Instalación de autofacturación, Local Zara en el Centro Colombo (Lisboa, Portugal)
En la imagen de la izquierda se puede observar una vista general de la instalación, que cuenta con ocho puestos de autofacturación. En la de la derecha, se puede apreciar la batea (A) en la cual el cliente debe depositar las prendas que desea comprar a fin de iniciar la secuencia automática de facturación. Las paredes de esta batea están equipadas interiormente con sensores que leen las etiquetas RFId de cada artículo.
La interacción del cliente con el monitor es mínima, y está limitada a confirmar la operación y a seleccionar una determinada bolsa para empaque.
El pago se realiza de una manera convencional mediante la terminal (B). La ranura (C) es la salida del tícket de venta. A este respecto, se debe decir que no es para nada claro cómo se efectúa la reposición del papel de esta impresora. El lector óptico (E) solo se utiliza en los pocos casos en que una prenda determinada no cuente con etiqueta RFId. La finalización del proceso requiere algo de destreza manual por parte del cliente con el fin de retirar las etiquetas de seguridad de cada prenda mediante el dispositivo (D).
La interacción del cliente con el monitor es mínima, y está limitada a confirmar la operación y a seleccionar una determinada bolsa para empaque.
El pago se realiza de una manera convencional mediante la terminal (B). La ranura (C) es la salida del tícket de venta. A este respecto, se debe decir que no es para nada claro cómo se efectúa la reposición del papel de esta impresora. El lector óptico (E) solo se utiliza en los pocos casos en que una prenda determinada no cuente con etiqueta RFId. La finalización del proceso requiere algo de destreza manual por parte del cliente con el fin de retirar las etiquetas de seguridad de cada prenda mediante el dispositivo (D).
Es posible que toda esta instalación aún esté en una etapa de evaluación, ya que imprimir el tícket de venta requiere de la intervención de un asistente humano.
Por Luis Buresti
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